2 de diciembre de 2006

Los weblogs pueden engañar

Cualquiera que lea este weblog y no me conozca pensará que estoy viendo todo el día la televisión y cocinando. Pero la verdad es que ni una cosa ni la otra. La televisión la veo cada día menos. Sobre todo este año que he estado trabajando principalmente en horario del prime time y he perdido mucha costumbre.

Pero lo que si es verdad es que la tele, en su aspecto técnico, me gusta mucho. Ya hice el intento de estudiar telecomunicaciones, pero era la época que sólo podía estudiarse en la Politécnica de Madrid y era difícil entrar, así que opté por lo más parecido, la electrónica.

La cocina no es que me guste. La verdad siempre he pensado que es una tontería estar cocinando una hora para luego comerte lo que sea en diez minutos. No lo encuentro práctico. Pero la verdad es que a veces, para salir de la rutina, puede estar bien hacer alguna cosa.

¿Y esto a qué viene? Pues simplemente para hacer notar que los weblogs no creo que sean una extensión de la persona que los escribe. Nunca van a reflejar el verdadero sentir de lo que cada uno lleva dentro. Es un acto público y como tal, siempre te encuentras limitado por muchas cosas, como la timidez o la discreción. Así que nada, no lo toméis muy en serio todo lo comentado por estos lares ;-)